Carburantes, empieza la veda

La contaminación atmosférica es una realidad.

Cada día hay más noticias de contaminación atmosférica en las grandes ciudades españolas: Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia, Valladolid y Zaragoza son las más afectadas. Se estima que los vehículos de carburantes causan el 13% de la contaminación atmosférica.

Debido a los fenómenos climáticos de la semana pasada, el tráfico rodado en estas ciudades ha provocado un aumento de los niveles de polución.

Pero sólo Madrid y Valladolid han adoptado medidas al respecto, según informa Ecologistas en Acción

Lo cierto, es que cuando te alejas un poco de la ciudad puedes ver una neblina que la rodea. No soy meteoróloga ni científica, pero es evidente que no se trata simplemente de niebla.

carburantesPor eso, es tan reconfortante salir de la ciudad y recargar tus pulmones con aire fresco de la montaña. Para mi no hay nada como el Pirineo Catalán, en concreto, el Pallars Sobirà. Enormes montañas abruptas y escarpadas, con un tupido follaje y el ensordecedor rugir del río.

Sin embargo, en temporadas vacacionales, la combustion de carburantes aumenta y se deben empezar a implantar medidas de prevención.

Un ejemplo de la necesidad de estas medidas es el adoptado por la EMD d’Isil i d’Alós

Isil y Alós vetarán los coches de carburantes en el valle de Bonabé.

Este valle se encuentra ubicado en el Parque Natural del Alt Pirineu, espacio integrado en la RedNatura 2000. Toda la zona es considerada Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección para las Aves. El proyecto de la EMD d’Isil i d’Alós tan sólo pretende conseguir un nivel mayor de protección en esta zona.

La Estrategia Europa 2020 adoptó como uno de los objetivos la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% respecto a 1990. Ahora, la Estrategia Europa 2030 busca reducir en un 40% estas emisiones. Cualquier actuación encaminada a ello, como la de la EMD d’Isil i d’Alós, es positiva.

Medidas similares se han empezado a adoptar en las grandes ciudades. Pero hace falta un paso más significativo para conseguir los objetivos reducción de emisión de gases de efecto invernadero.

Quizás estemos a punto de vivir una nueva revolución, el principio del fin del coche de carburante.


 

Espero que os haya gustado!