De los montones de papel a una Justicia sin papeles

[vc_row][vc_column][vc_column_text]

El objetivo es una «justicia sin papeles».

Hace unos días el Ministro de Justicia, Rafael Catalá, anunció el compromiso de informatizar al completo todos los juzgados en apenas 10 meses.

Huelga decir que el plazo de tiempo es corto. Cortísimo. Tampoco hace falta entrar en las mayores o menores facilidades que tendrán los distintos juzgados de todo el estado. Lo que realmente me sorprende es (y de ahí el título de la entrada) la rotundidad de la medida.

En una ocasión, hablando con una compañera belga, estuvimos comparando los juicios en Bélgica y España. Las dos nos quedamos sorprendidas cuando le hablé de las actas de las vistas en CD: ella se sorprendió de lo práctico que puede resultar, yo me sorprendí de que en Bélgica siguieran con el sistema de actas transcritas.

Esto me lleva a la conclusión de que el compromiso de una justicia sin papeles sea un proyecto un tanto ambicioso.

Digitalizar los expedientes antiguos es una labor faraónica (cada día se ven en las redes sociales fotografías de los juzgados abarrotados de expedientes). Establecer un sistema de comunicación exclusivamente on-line tampoco parece ser la solución idónea: de una mano, existen procedimientos en los que no es necesaria la intervención de abogado y procurador, de la otra, hay mucha gente que no tiene acceso a internet.

Por último existe un problema de aplicación práctica: mientras los juzgados digitalizan los antiguos expedientes, se implantan los sistemas informáticos y el personal al servicio de la administración de justicia recibe formación (necesaria) sobre estos nuevos sistemas, los procedimientos se verán paralizados o, por lo menos, ralentizados.

Quizás deberíamos optar por mejorar los sistemas que ya están implantados, quizás así se podrá amortizar el capital invertido en éstos y usar todas las herramientas que ofrecen.

Creo sinceramente en la necesidad de avanzar hacia una administración de justicia digital, pero no a costa del tiempo de los ciudadanos que tienen procedimientos pendientes, ni a costa de los presupuestos generales del estado para implantar unos sistemas novísimos.

El expediente judicial electrónico puede ayudar a minorar la sobrecarga de trabajo de los juzgados, pero aún queda mucho para llegar a él.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/4″][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_raw_html]JTNDYmxvY2txdW90ZSUyMGNsYXNzJTNEJTIydHdpdHRlci10d2VldCUyMiUyMGRhdGEtbGFuZyUzRCUyMmVzJTIyJTNFJTNDcCUyMGxhbmclM0QlMjJlcyUyMiUyMGRpciUzRCUyMmx0ciUyMiUzRSUyNnF1b3QlM0JEJUMzJUE5c2UlMjB0cmFzbGFkbyUyMGRlbCUyMGV4cHRlJTIwY29uc2lzdGVudGUlMjBlbiUyMHVuYSUyMGNhamElMjZxdW90JTNCLiUyME5vJTIwbWVudCVDMyVBRGFuLiUyME11eSUyMGxlam9zJTIwYSVDMyVCQW4lMjBkZWwlMjBleHBlZGllbnRlJTIwanVkaWNpYWwlMjBlbGVjdHIlQzMlQjNuaWNvLiUyMCUzQ2ElMjBocmVmJTNEJTIyaHR0cCUzQSUyRiUyRnQuY28lMkZidU55R3FEaVVRJTIyJTNFcGljLnR3aXR0ZXIuY29tJTJGYnVOeUdxRGlVUSUzQyUyRmElM0UlM0MlMkZwJTNFJTI2bWRhc2glM0IlMjBhdGFzaWVzJTIwJTI4JTQwYXRhc2llcyUyOSUyMCUzQ2ElMjBocmVmJTNEJTIyaHR0cHMlM0ElMkYlMkZ0d2l0dGVyLmNvbSUyRmF0YXNpZXMlMkZzdGF0dXMlMkY1NzU1OTg4NTk1MTYyNzY3MzYlMjIlM0UxMSUyMGRlJTIwbWFyem8lMjBkZSUyMDIwMTUlM0MlMkZhJTNFJTNDJTJGYmxvY2txdW90ZSUzRSUwQSUzQ3NjcmlwdCUyMGFzeW5jJTIwc3JjJTNEJTIyJTJGJTJGcGxhdGZvcm0udHdpdHRlci5jb20lMkZ3aWRnZXRzLmpzJTIyJTIwY2hhcnNldCUzRCUyMnV0Zi04JTIyJTNFJTNDJTJGc2NyaXB0JTNFJTNF[/vc_raw_html][/vc_column][vc_column width=”1/4″][/vc_column][/vc_row]